viernes, 6 de abril de 2012

Escándalo


A mi papá le gusta hablar en el cine, no sé bien si es una costumbre de su juventud o si lo empezó a hacer ya un poco más grande, el punto es que no importa si son dudas, chistes o quejas, las comenta sin susurrar, quizá pensando que a alguien más en la audiencia le será de utilidad. Habiendo dicho esto, confieso que mi padre es la única persona a la que le perdono esto, no estoy en contra de comentarios durante una peli siempre y cuando se hagan en un tono de voz bajo. Pero como toda persona maniática, siempre me sucede que estoy cerca de la persona que deja su celular a todo volumen, o peor aún, del insensato que lo contesta sin pena alguna. Tengo tan mala suerte en este tema que si entro a una sala solo y únicamente estoy acompañado por una pareja de desconocidos, dichos individuos comentan como si fuera la sala de su casa. Incluso hubo una ocasión donde éramos sólo mi amiga Maira y yo en el cine y fue ella la que empezó a gritarle a la pantalla.

Debo confesar que además de las veces que he promovido el ruido en el cine por culpa de mi padre, he desarrollado la mala manía de hacerle pasar un mal rato a otros en algunas pelis que no me gustan. Por ejemplo, en alguna comedia sin chiste, me río unos segundos después de que lo hace todo mundo o en momentos inapropiados, como justo cuando los nazis van ganando o la chica le rompe el corazón al chico, esta es una risa fingida con el único propósito de vengarme con la audiencia presente de todos aquellos que me han arruinado un momento valioso dentro de un cine.

Dentro de todos los tipos de ruidos que la gente hace en el cine, los más molestos son aquellos causados por multitudes. Hay ciertas salas en México que atraen gente que colectivamente les gusta hacer ruido, como cuando la muchacha en la oscuridad no descubre que el asesino está detrás de ella y la banda empieza a advertirle las coordenadas de su agresor como si esto fuera a cambiar el resultado, o aquellos casos de viernes por la tarde en que un montón de adolescentes entran al cine a ver cualquier cosa con el único objetivo de echar desmadre y se vuelve particularmente terrible cuando se trata de algún drama intenso. Existen los casos de sagas conocidos como las últimas entregas de Star Wars, donde la gente aplaudía cada vez que un personaje de la trilogía original aparecían en pantalla.

Hay tres ocasiones en mi vida en que disfruté del escándalo hecho por la audiencia, la primera fue un sing-along de The Rocky Horror Picture Show a media noche con un montón de fanáticos totales de la cinta que, con disfraz y todo, cantaban las canciones siguiendo la pelotita que marcaba el tiempo de la letra en la pantalla, aquella experiencia fue muy divertida y la recomiendo a cualquier persona que tenga la oportunidad de asistir a una función así. La segunda fue durante la proyección de una peli de Andy Warhol, Sleep, en la cual un hombre duerme por poco más de 5 horas, cuando mis amigos y yo no salíamos de la sala, un hombre nos gritó la palabra JERKS, a lo que mi amigo contestó muy alto la palabra PRETENTIOUS. Por último creo que no hubiera disfrutado tanto Moulin Rouge si la respuesta de la audiencia no hubiera sido tan teatral dentro del cine.

Cuando entré a ver The Hunger Games, sentí que estaba entrando en una trampa, por un lado, no estaba tan convencido de verla, demasiada publicidad y los cortos no me habían parecido nada interesante, si a esto le sumamos una sala llena de adolescentes, todo pintaba a una experiencia dolorosa. Se apagaron las luces y empezó la peli. Cuatro adolescentes a mi derecha empiezan a temblar, claramente no pueden contener la emoción que les causa conocer a los personajes en una pantalla de 22x57 pies, a todo color y con sonido surround. La peli parte de una premisa que hemos visto muchas veces, Estado totalitario, sacrificios humanos, entretenimiento violento y una muchacha que parece feita y peludita, pero se pone guapa con un poco de esfuerzo. La dirección engaña durante los primeros 15 minutos, donde parece que el realizador está construyendo un estilo con lentes largos y edición caótica reflejo de la circunstancia específica de la protagonista, pero después nos damos cuenta que es sólo desorganización, ausencia total de habilidades de encuadre y una edición que pretende ocultar lo mal filmadas que están las secuencias de acción. El tiempo que se ahorran en contar las 20 historias alrededor de la trama principal parece una buena forma de lograr intimidad con la protagonista, pero este concepto se cae cuando cortan demasiado al presidente dictador para demostrar que el es tan malo que merece un lugar junto al diablo, Darth Vader y Carlos Salinas de Gortari. La heroína en cambio es tan buena que gana un juego de supervivencia sin portarse mal con nadie y sólo huyendo del peligro. No he leído el libro, pero me da la impresión que hay rasgos de crueldad que la peli evita para hacerla más digerible a audiencias ansiosas de una historia de amor muy forzada.

La experiencia positiva fueron las adolescentes a mi derecha, sus reacciones exageradas adelantaban todo lo que iba a suceder a cada personaje y por momentos me causaban la expectativa de que realmente iba a suceder algo impresionante y aunque en cada ocasión resultó decepcionante, debo decir que sin sus explosivas reacciones, me hubiera aburrido las dos horas y media que dura la peli. Puedo sumar una más a mis experiencias positivas de gente ruidosa en el cine.


martes, 27 de marzo de 2012

Human Centipide 2: Full Sequence

Hace no tanto tiempo me reencontré con un amigo de la primaria por medio de las redes sociales. A diferencia de la mayoría de la gente que reaparece por estos medios, con Joaquín he sostenido un par de  conversaciones, intercambiado correos y, por lo menos hasta hace poco, era lector asiduo de este blog. Debo reconocer que intenté hacer lo mismo con el suyo (joaquinbarroso.com), pero son pocas las entradas que entiendo, ya que tienen mucho que ver con química.

Mi relación con Joaquín pasó por todas las fases que puede atravesar una amistad infantil, jugamos de todo, peleamos, dormí en su casa, nos llevó su papá al béisbol, el mío a la feria, creo que alguna vez lo amenacé con un cuchillo y él se debe haber burlado cruelmente de mi tartamudez. Si la memoria no me falla, le tenía una fobia a la sangre que demostró una vez en clase de deportes cuando un compañero presentaba una hemorragia nasal bastante irregular. Como toda amistad infantil se terminó cuando llegamos a secundaria. Nos dejamos de ver y no supe nada de él hasta que llegó Facebook a mi vida.

En la primera entrada de este blog, confesé que me gustaba la violencia, era fan del cine de terror y justo recibí un comentario de Joaquín cuestionando el origen de mi gusto por estos temas e imágenes. Creo que sin responder por completo contesté que era una cosa estética, no que me pareciera hermoso o armonioso, pero que las imágenes tenían la fuerza con la capacidad de generar reacciones emocionales y físicas. Una ex novia se quejaba cada vez que la llevaba a ver una peli en la que sufría,  argumentando que no tenía ninguna necesidad de ir a pasarla mal al cine. Me llevó mucho tiempo entender por qué le molestaba tanto y después entendí que a mí me gusta el rango entero de emociones, que salir deprimido, horrorizado y hasta perturbado de una película es parte esencial de la experiencia de ir al cine, si las cosas no me mueven con fuerza, no valen la pena y de la misma forma hay gente que justo quiere ir al cine para escapar del rango amplio de emociones que hay en la vida, que justo quiere entrar en estado de calma y reír un rato o simplemente sentirse bien al final.

Advertencia: Esta es la parte del blog que se pone explícita, morbosa y asquerosa.

The Human Centipide 2: Full Sequence es la secuela a la primera peli de Tom Six sobre la creación de un ciempiés humano pegando las bocas de unas personas a los anos de otras. En esta ocasión, el degenerado que busca crear esta criatura lo hace con 12 personas en vez de 3. El pretexto para la segunda parte es bastante flojo, Martin, un guardia de seguridad de un estacionamiento está obsesionado con la película original, al punto de  replicarla en la vida real. Los aciertos del director en esta segunda parte son bastante claros, el blanco y negro y el diseño de audio crean una atmósfera pesadillesca bastante similar a la de Eraserhead de David Lynch, además el casting del actor principal, es de verdad angustiante. Laurence R. Harvey es una persona que claramente se quedó a la mitad de la creación de ser un ser humano, como si fuera un prototipo que fue desechado antes de ser terminado. Uno puede ver la peli y en momentos creer que está soñando algo tan terrible que es bastante angustiante no poder despertar.

Lo triste es cómo alguien que tiene talento para construir atmósferas, y una idea lo bastante grotesca para perturbar a su audiencia, termina cediendo toda su creatividad al camino fácil . Martin es una caricatura mal dibujada, a diferencia del terrible doctor Heiter de la primera parte. Aquí sí nos enteramos un poco más del villano, sabemos que tiene un grado de retraso mental, que fue abusado sexualmente por su padre y que su madre probablemente vio Carrie de Brian de Palma varias veces y emula a la madre de la chica telequinética, es decir, Martin tiene todo el potencial y las razones para ser un depravado, lo cual a ratos se vuelve un tema repetitivo y sobre desarrollado que más que convencernos de los motivos del personaje, nos hace pensar que el director no tenía suficientes secuencias para que la película alcanzara la duración de un largometraje. Los gritos contantes de la madre de Martin, sus castigos y la terrible relación que tiene con el psiquiatra de su hijo no logran generar la tensión necesaria como para descifrar algo de la psicología del personaje, el momento en que es asesinada carece de clímax dramático y se vuelve sólo pretexto para un gore bastante chafa.

La peli es muy explícita, desde las masturbaciones de Martin, hasta los procedimiento quirúrgicos que realiza para crear su ciempiés, en varios momentos logra imágenes de verdad perturbadoras, pero en muchos otros se decide simplemente por lo asqueroso, se requiere de creatividad para lograr imágenes que, por encima de su putrefacción, logren penetrar en un concepto aterrador y al parecer Tom Six se conforma con lograr esto en 1 de cada 5 de sus propuestas. Pero la cinta no sólo falla por simplona en su propuesta perturbadora, también llega a excesos ridículos. En la primera entrega de la serie,  el momento en que demuestra como funciona un solo sistema digestivo a partir de las uniones boca-ano, es asqueroso, pero el sufrimiento de los personajes lo hace de verdad impresionante, las nauseas que podría provocar la escena son superadas por el horror que causa el concepto. En esta segunda parte el momento es simplemente ridículo, después de proporcionar laxantes en grandes cantidades para iniciar la cadena, la peli parece cambiar de canal y convertirse en comedia de adolescentes al peor estilo de Scary Movie, donde todo el momento que tememos, se convierte en un pésimo chiste escatológico que rebaja la tensión a algo mucho más ordinario y hasta vulgar. Finalmente hacia los últimos minutos el director se ha metido en un embrollo tan complicado de terminar, que empiezan a suceder cosas sin sentido, tanto físicas como dramáticas. En el más absurdo de los momentos uno de los miembros del ciempiés escapa en auto mientras da a luz a un bebé.

La peli es tan popular que recibió reseñas en casi todos los medios importantes gringos, muchos cuestionando la necesidad de que existan cintas como ésta y unas pocas celebrando la fuerza y la osadía de la realización. Yo creo que no es una peli para todo mundo, aún si sólo pienso en mis amigos que disfrutan del género, creo que puedo pensar en dos, quizá tres que aguantarían hasta el final y puede ser que un par más que por morbo y ganas de demostrar que tienen un estómago fuerte. Pero también creo que vale la pena explorar los limites de temas sobre le control, obsesiones sexuales depravadas y crear imágenes fuertes que generan reacciones fuertes, pero no creo que Six haya hecho su mejor esfuerzo y se conformó con hacer porno para Mel Gibson (quien seguramente podría tocarse de forma inapropiada toda la peli), sabiendo que la mayor parte de la gente la encontraría demasiado extrema. Por lo pronto ha juntado suficiente dinero como para hacer una tercera parte. A ver qué tal.

Trailers







jueves, 22 de marzo de 2012

Íra N


Si uno busca en Google el nombre Marco Cancino, aparecen sitios y cuentas de redes sociales de un comentador de futbol de Televisa, un poco más abajo encontramos al Marco Cancino del que quiero hablar, un brillante politólogo egresado del ITAM que ha trabajado para el CIDAC, el Instituto Nacional de Migración,  y un lugar que hacía tortas en Madrid. Yo lo conocí por coincidencia un día que hablamos de cine y descubrimos que por lo menos teníamos eso en común. Muy pronto se convirtió en un gran compañero de muestras de cine, proyecciones oscuras y caseras. Con él, organicé un ciclo de pelis en la universidad, y durante mis años de estudiar cine, fue una de esas personas que me hacían sentir bien por mi pequeños proyectos estudiantiles. En una visita que hizo a Nueva York, encontró un lugar que terminaría aportando fondos para un cortometraje que se llama Tótem Insecto. Puedo decir con seguridad que Marco era uno de mis amigos cinéfilos favoritos.

Daniel Auteuil es un actor francés que es como la versión europea de Adam Sandler, es decir, cada película que hace es un repetición del mismo personaje en una trama distinta, así como Sandler es hijo del diablo, cantante de bodas  o hermana gemela de él mismo, Auteuil siempre le hace de un tipo solitario que en una peli tiene que conseguir un amigo, en otra criar un hijo con síndrome de down y en una especial a un hombre que pretende ser gay para que no lo corran del trabajo. A mi amigo Cancino le gusta mucho la última peli que mencioné, la tiene en su casa y cada vez que ve algo de cine de “arte” que considera aburrido, regresa a su casa y se ríe con las peripecias de Francois Pignon. Sucedió cuando intentamos ver Last Days de Gus Van Sant y cuando le recomendé Luz Silenciosa de Carlos Reygadas. Debo decir que no soporto los últimos 10 años de cine francés, ni en sus dramas repetitivos, ni en sus comedias inteligentes, mucho menos en sus aberraciones de acción. Aunque debo admitir que los contados casos que disfruto, los puedo poner muy alto en la lista de buenas películas.

Los oscares dan un premio a mejor película en un idioma extranjero, lo que incluye pelis que no se hablen en inglés sin importar el país que las produce. La cinta francesa The Artist, pudo ganar mejor película porque los cartones negros están en inglés y la peli gringa de Mel Gibson sobre el sadomosquismo de Cristo, tendría que entrar en la categoría de película en idioma extranjero, por estar en arameo. Esto puede llevar a pensar que toda peli que no está en inglés, es cine de arte porque no se hizo dentro de Hollywood, de ahí que cosas como Le Plecard, pasan como películas buenas o importantes. Alguna vez dije que preferiría ver una y otra vez Austin Powers: The Spy Who Shagged Me antes que volver ar ver la peli que reconforta tanto a mi amigo Marco, seré muy simple, pero encuentro los chistes más graciosos y la propuesta visual más interesante. Le Plecard no ganó ningún premio internacional importante, pero si define la actitud de solemnidad con la que recibimos películas no inglesas, en especial las que ganan el oscar a mejor película extranjera.

Como en toda la historia de los oscares, hay todo tipo de resultados en el premio  a la peli no hablada en inglés, los ridículos (Antonia, 1996), los bien merecidos (El Secreto de Sus Ojos, 2000), los obvios (La Vitta e Bella, 1999), los sorpresivos (No Man´s Land, 2003), los cursis (Kolya, 1997), y este año al parecer la categoría sería premio político (A Separation, 2012).

El cine iraní es poco y es difícil que llegue a muchos lados, entre presupuestos y restricciones a la libertad de expresión, queda poco margen para que se cree una industria grande con distribución mundial, por esto resulta siempre un evento importante cuando llega a occidente una de sus historias. La primera peli iraní que vi en mi vida se llama El Globo Blanco y recuerdo que me impresionó mucho la sencillez de un guión que contaba una historia redonda sin huecos y lo poco que sabía yo sobre la vida en Irán, al parecer la gente de allá encuentra su vida bastante cotidiana, había poco malestar político y nadie parecía estar sufriendo, más bien daba al impresión que hay una vida por allá además de la que vemos en los noticieros. Después descubrí al gigante Kiarostami, quien puede ser ya considerado más cineasta del mundo que de su natal Irán. En su caso, no sé que tan representativo sea de su cultura y costumbres porque su estética y obsesiones corresponden a asuntos más etéreos que terrenales, pero sin duda es una las figuras más relevantes del cine hoy en día.

La Separación, es mucho más representativa de un Irán hoy en día, la historia parece simple, una pareja decide divorciarse y pelear por la custodia de su hija, quien vive con el padre en lo que se toman decisiones finales. El abandono de la mujer del hogar comienza a presentar una serie de dificultades en la vida diaria que acaban complicando la existencia del protagonista al punto de llegar a un conflicto legal por ser causante de un aborto. La cinta retrata una sociedad que parece, por lo menos en la peli, más abierta de lo que creemos y un país más civilizado del que parece en CNN. Justo por esto, creo que gana el premio de la academia, por mostrar un lugar que no está lleno de campos de terroristas ni manifestaciones anti yanquis, justo en una época donde la invasión puede convertirse en algo inevitable. La peli recibe un premio para ver si logra que más gringos vean las coincidencias que tienen con el pueblo al que amenaza tanto su libertad.

La peli no es la típica ganadora del oscar, es una historia mucho más cotidiana donde se formulan las cuestiones familiares, espirituales y legales de una sociedad que no se ve a si misma como peligrosa o retrograda.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Una y otra vez parte 3


Cuando mi amigo Manlio empezó a hacer su lista de 48 discos una de las cosas que me puse a pensar fue justo mi lista de discos y en cómo no ha cambiado mucho la forma en que me obsesiono con un disco y lo escucho constantemente igual que en mi adolescencia. Puedo asegurar que cuando descubrí el Master Of Puppets de Metallica, no paré de repetirlo una y otra vez, así sucedió con el Kid A de Radiohead casi 10 años después y hoy con el Teen Dream de Beach House que me regaló mi cuñado Manolón en navidad. En cambio, haciendo la lista de pelis, me doy cuenta que aunque no ha cambiado mi manía obsesiva de ver algo que me gusta o me inquieta una y otra vez, si es mucho menor el tiempo para verlas, por el trabajo, el mundo y la enorme cantidad de formas que hay para ver pelis el día de hoy. Casi todas las pelis de esta última parte las he visto mucho menos que las mencionadas en las dos entregas anteriores, pero aún para estándares de hoy en día, han causado grandes obsesiones y repetición de reproducciones.

1.     Persona de Ingmar Bergman

La primera peli que vi del realizador sueco, fue por disciplina, hay que ver a Bergman si a uno le gusta el cine. Debo decir que he descubierto que su cine se disfruta más y más conforme uno crece, en el caso de Persona no tuve que esperar, desde la primera vez que la vi sentí que estaba frente algo tan poderoso que había que ver una y otra vez para poder entenderlo y apreciarlo en su totalidad. La sigo viendo.

2.     Being John Malkovich de Spike Jonze

El título de la ópera prima de Spike Jonze me causó una curiosidad inmensa, no era un documental sobre el actor, era una ficción que suponía un portal dentro de la cabeza de Malkovich. La peli resulta una de las pelis más originales y creativas que han salido de Hollywood en muchos años.

3.     Donnie Darko de Richard Kelly

Cuando vi esta peli en el cine, tuvo un efecto irrelevante en mí, me gustaron un par de cosas, pero no pensé ni siquiera que me había gustado. Un par de semanas más tarde se me clavó en la cabeza, de pronto no podía dejar de pensar en viajes en el tiempo y conejos satánicos que contaban los segundos para el fin del mundo. La segunda vez que la vi, causó el impacto que me obliga hasta hoy a ponerla varias veces.

4.     Requiem for a Dream de Darren Aronofsky

Éste es uno de esos ejercicios de estilo que van cobrando forma conforme se desarrolla la historia. Si uno sólo ve la primera media hora parecería que estamos frente al director cumbre de la generación MTV y después se va poniendo fuerte la peli, los últimos 30 minutos generan tal angustia que yo pensé que si la peli no paraba pronto, me iba dar algo. La reacción física que causó en mi cuerpo, me obligó a sentarme una y otra vez a entender.

5.     Mulholland Drive de David Lynch

Quizá la peli que más veces he visto en mi vida, para mí es el equivalente a esa canción que uno pone siempre para sentirse mejor o para sentirse peor. Me parece, con todo y sus fallas, la obra más emocional de Lynch, la que me sube a la montaña rusa de su cine y me deja agotado escuchando la palabra SILENCIO.

6.     Viridiana de Luis Buñuel

El cine de Buñuel es verdaderamente una delicia, el señor tiene un sentido del humor increíble y aunque tiene sus temas y obsesiones muy claros, nunca se los toma tan en serio. Viridiana es como un comentario sarcástico que mientras más lo piensa uno, se vuelve más increíble, cada vez que la veo, la encuentro un poco más simpática y al mundo un poco más ridículo.

7.     In the Mood for Love de Wong Kar Wai

El esquema de producción del director de Hong Kong es quizá el más libre en la historia del cine, filma todas las versiones posibles del guión, no sólo tiene diferentes finales, tiene diferentes desarrollos para una premisa y luego en la edición decide. Nunca nos muestra lo que no está la peli, ni en extras de colección. De ahí me obsesiona la tragedia amorosa de los personajes de la cinta, sé que existió por lo menos unos meses la posibilidad de que el amor funcionara para ellos.

8.     Heaven de Tom Tykwer

La cinta sonaba como una mala idea de principio a  fin, un guión no terminado de Kieslowski, dirigido por el realizador de Lola Rennt sobre un policía que se enamora de una mujer que pone una bomba para asesinar un narcotraficante pero termina matando unas niñas. Y sin embargo el resultado es muy lindo, conmovedor, de esas pelis que me siento obligado a mostrar una y otra vez a quien nunca la ha visto.

9.     Dogville de Lars Von Trier

El primer cuento sobre Estados Unidos de Von Trier es raro, experimental, manipulador, pretencioso y sólo él podría lograr que funcionara. Como Kubrick, aquí podrían aparecer varias de las pelis del realizador danés, pero debo decir que ésta es la que me causó una obsesión técnica muy grande y una respuesta violenta a final hermosamente narrado por John Hurt.

10. Reconstruction de Christopher Boe

Otro danés con altas pretensiones, pero con un estilo absolutamente diferente. Esta historia de amor es compleja, rara, enternecedora y demoledora al mismo tiempo, la forma de la peli es una de esas cosas únicas en estructura narrativa. La peli parece que a ratos está consciente de sí misma y esto, en lugar de hacerla artificial, la hace más dolorosa, sobre todo por que nos recuerda que todas nuestras historias de amor no son más que una ficción y sin embargo duelen.

11. Last Days de Gus Van Sant

Como fan de Nirvana, la noticia de una reconstrucción de los últimos días de la vida de Kurt Cobain, sonaba espectacular, el resultado es muy poco recomendable para quienes buscan biografías o detalles sobre la muerte del cantante y guitarrista. En cambio, la cinta es un ejercicio de sutileza y ritmo, donde vemos de forma muy subjetiva a un artista en sufrimiento, en introspección absoluta, una obra emocional donde más que intentar explicar o recrear un evento, lo quiere mostrar sin manipulaciones u opiniones, simplemente con la tristeza que viene cuando alguien pierde las ganas de vivir.


12. Oldboy de Chan Wook Park

La peli empieza con una premisa que daría por si sola para un película, un hombre es encerrado 15 años en una cárcel privada sin recibir explicaciones. Después la peli elabora un estilo increíble para movernos en el espacio temporal de la historia, la violencia es gráfica e impactante y el final es una de las cosas más perturbantes que he visto en mi vida. Aún con los hoyos que tiene el guión es una peli impactante.

13. Children of Men de Alfonso Cuarón

Los avances de esta peli, prometen poco, una historia entre acción y ciencia ficción, que no parece pueda tomar giros interesantes. Me senté en la sala con pocas expectativas, esperando una peli decente del director mexicano. Y luego empieza la peli con un plano secuencia impresionante y cruel, el desarrollo es impecable y la colaboración Cuarón-Lubezki da como resultado uno de las pelis más impresionantes en términos de realización que he visto en mucho tiempo. Sus planos secuencia son razón suficiente para verla varias veces.

14. À l'intérieur de Alexandre Bustillo & Julien Mauri

Hablando de ésta peli inició éste blog; violencia, derroche de sangre y absurdo total. La reacción de la gente que la ve es tan fuerte, que cada vez que alguien está dispuesto a verla, me siento con ellos, sólo para admirar la fuerza con que la peli golpea al espectador y le produce náuseas, ascos, shocks y sensación de pesadillas inminente.

15. Stellet Licht de Carlos Reygadas

La peli mexicana sobre menonitas en Chihuahua, hablada en un dialecto derivado del alemán, es a mi gusto, la mejor cinta hecha en nuestro país, es visualmente hermosa, la historia es sencilla, pero llevada por los actores a una emotividad impresionante y los diálogos son pocos, pero justo porque sólo se dicen las palabras necesarias para ser contundente cada vez que quiere contar lo complejo, absurdo y doloroso que es enamorarse a costa del dolor de otros.

Así cierro mis 50 pelis, pensando que Drive podría entrar pronto a list, o que Antichrist sacará a Dogville y Submarino de Thomas Vinterberg sigue dando vueltas en mi cabeza después de verla una sola vez y eso amerita varias revisiones más. Quizá en el futuro valdría la pena hacer un update.









miércoles, 7 de marzo de 2012

Una y otra vez parte 2


Cuando era adolescente, comencé a tener respuestas programadas que me definían como persona, mi comida era la carne, mi música el metal, mi cine el violento,  y empecé a creer que los gustos eran excluyentes, por ejemplo, si me gusta tanto la carne, no podía nunca querer una pasta, escuchar una cumbia está prohibido en el manual del metalero; cine con finales felices, paisajes épicos y Julia Roberts era automáticamente descartable, sin ningún tipo de valor. Una de las cosas lindas de crecer es que el mundo te va forzando a aceptar lo grande que es y poco a poco aceptas que puede haber calidad en todos lados, lo cual no quiere decir que estemos rodeados de calidad, todo lo contrario, pero tocar metal no es necesariamente bueno y hay unas cumbias bien chidas. Sigo siendo bastante intolerante con muchas cosas, pero creo que las que me gustan pueden cubrir un espectro bastante plural de lo que el mundo al que tengo acceso puede ofrecer.

Parte del reflejo de lo que escribí arriba es esta lista que empecé la semana pasada, cuando la estaba haciendo y repasando las pelis, me di cuenta que orgullosamente hay de todo un poco y que las que se podrían agregar en el futuro siguen siendo un reflejo del de todo un poco.

Continuamos.

1.      Dead Man de Jim Jarmusch

La cinta esteralizada por Johnny Deep, es el pretexto perfecto para ver un peli una y otra vez. La cantidad de referencias, niveles que tiene el guión e imágenes que incluyen pequeños detalles, se presta perfecto para encontrar cosas nuevas en cada revisión y reinterpretar significados varias veces.

2.      The Big Lebowski de Joel & Ethan Coen

La historia del Dude no es sólo la película más chistosa que he visto en mi vida, llena de frases que no me canso de citar y repetir, además tiene una de las actuaciones más increíblemente menos apreciadas por todos los premios del mundo, Jeff Bridges es de verdad genial en el personaje, además de incluir todas las maravillas de estilo y experimentación de la que sn capaces los Coen.

3.     Ran de Akira Kurosawa

La primera vez que vi esta adaptación del Rey Lear  lo hice por disciplina, estaba empezando a ver cine viejo, conocer a los grandes maestros y con toda la flojera que me daba, me senté y después de 3 horas quedé impactado con lo que se puede hacer con una cámara y película a color. Toda épica que había visto de Hollywood hasta ese día era sólo una mala copia de esta obra del realizador japonés.

4.     Leningrado Cowboys Go America de Aki Kaurismaki

Estoy convencido que si alguien le gusta el cine y quiere empezar a ver cosas diferentes de lo que se proyecta en las salas comerciales, esta historia de la peor banda de rock de la historia es la forma perfecta de introducir gente a un mundo diferente, sumamente divertido y original. Un MUST SEE.

5.     Happiness de Todd Solondz

La obra de Solondz no es para todo mundo, tiene un humor muy cruel que puede rayar en el límite de lo moralmente cuestionable. La primera vez que la vi, me saqué tanto de onda que salí del cine sin ganas de comentar la peli, se quedó en mi cabeza varios días y regresé al cine. Poco a poco la fui disfrutando más y más, entendiendo el solitario mundo desde donde el director ve el mundo.

6.     Evil Dead de Sam Raimi

Esta peli la vi en una de esas salas de cine de culto, que proyectan pelis de terror a media noche y debo decir que cuando terminó me pregunté ¿dónde has estado toda mi vida? Es un peli violenta, aterradora, muy chistosa, reflejo de una época entera, obra de un director que no tenía la menor idea que terminaría dirigiendo terribles versiones del Spider-Man y por lo tanto no tenía ganas de cuidar su carrera.

7.     Fear and Loathing  in Las Vegas de Terry Gilliam

Casi toda la obra de Gilliam merece revisarse una y otra vez, su estilo visual y originalidad e historias son un ejemplo increíble de lo que el cine es capaz, pero su adaptación de la novela de Hunter Thompson es una experiencia sensorial, ver esta peli es lo más cercano que hay a experimentar drogas sin romper una sola ley.

8.     Dead Ringers de David Cronenberg

No es la mejor peli del director canadiense, ni mi favorita de él; sin embargo resume perfectamente su filmografía y obsesiones, es mi carta favorita para presentar a Cronenberg a alguien que nunca ha escuchado de él. Si uno disfrutó la peli, no hay forma que no quieras ver más y más de su obra.

9.      Notorious de Alfred Hitchcock

Cuando leí que esta peli era la favorita de Woody Allen de todas las de Hitchcock, corría verla y no decepciona, es perfecta, un principio increíble,  quizá la única peli donde los malos son nazis, que no me mata de gueva hoy en día.

10. Rushmore de Wes Anderson

Para mí, esta peli es el mejor Anderson posible, divertido, interesante y es justo antes de que se volviera un realizador perfecto, con encuadres exactos,  fotografía precisa y guiones redondos. Rushmore es anterior a todo lo cool que se volvieron los geeks encabezados en esta peli por Jason Schwartzman, es una peli linda y cruel, que sirvió de pretexto a una generación entera de cineastas independientes para que hicieron todas esas pelis que se balanceaban cómodamente entre la ternura y la comedia.

11. La Strada de Federico Fellini
Fellini hizo un montón de películas increíbles, de hecho lo mejor de su carrera creo que está cuando dejó el neorrealismo y empezó a filmar sus sueños. Sin embargo, Giulietta Masina en esta cinta crea el personaje más adorable y entrañable que se puede lograr en una película y aún con la crueldad con la que el guión la trata, yo no puedo evitar volverla a ver y entender perfecto por qué Fellini se casó con ella.

12.  Todo Sobre mi Madre de Pedro Almodóvar

No lloro mucho en películas, pero cuando una lo logra, se convierte en una constante en mi vida, lloro cada vez que la vuelvo a ver, sin excepción y en los mismos momentos. Almodóvar cuenta una peli que, de forma retorcida, es para todo mundo, desde mis familiares que disfrutan pelis emotivas, hasta amigos muy darks que generalmente odian al director español.

13.  Crumb de Terry Zwigoff

Este documental me inició en la costumbre de ver el género con más posibilidades que las informativas y educativas. Es uno de esos casos donde la realidad supera por mucho a la ficción, la familia Crumb es un mosaico de personalidades que no le creería a ningún guionista que existen de verdad.

14. Metropolis de Fritz Lang

Si esta peli no existiera, hoy en día no le hubiera dado oportunidad a ninguna cinta muda, toda mi experiencia desde Chaplin hasta Einsestein, empieza con esta increíble versión del año 2026, una de esas maravillas que explican por qué existe el género de la ciencia ficción.

15.  Fight Club de David Fincher

David Fincher es un cineasta sólido en la realización, irregular en su obra general, en su filmografía hay pelis increíbles, aburridas y nefastas. Fight Club es una de las buenas, no sólo la forma en la que pone en imágenes una novela que desgarrada de forma muy introspectiva al personaje principal, sino el despliegue visual durante toda la historia. Mi obsesión fue tan grande con esta peli, que he leído 6 libros más del autor de la novela, buscando el rush que me causó Tyler Durden.

Por razones laborales, voy a tener que detenerme aquí, y hacer una tercera entrega para terminar la lista.

Continuará…







miércoles, 29 de febrero de 2012

Una y otra vez


Mi amigo Manlio es un tipo singular. La frase anterior, además de ser cierta, creo que debería ser el inicio de alguna canción de swing. Lo conocí en la universidad, nos hicimos amigos poco a poco a base de encuentros no programados en la Cineteca Nacional, afición a U2 y ese mal gusto que tiene uno de adolescente por el pelo largo. En los últimos 14 años hemos pasado de dos personas que tienen cosas en común a dos buenos amigos con sus altas y sus bajas. Yo tiendo a no parar cuando se trata de dar lata, me cuesta trabajo reconocer el límite entre lo que es en buena onda y lo que ya pone a la gente hasta la madre. Manlio tiende a aguantar vara hasta que explota. La combinación no ha sido siempre lo más recomendable, pero puedo decir que hemos encontrado un balance entretenido.

Platicar de arte con Manlio es una cosa siempre interesante, no estamos de acuerdo en todo, pero tenemos gustos similares en música, cine y libros, pero lo más importante es que los dos tenemos una necesidad terapéutica de expresar cosas por medio de intentos creativos. Hace varios meses, Manlio inició un blog, cuyo título era 48 discos y 2 bonus tracks, en el cual ha realizado un ejercicio en el que reseña personal y musicalmente los 48 discos que más ha escuchado en su vida y lo hace en orden autobiográfico. El resultado es divertido, interesante y muy recomendable tanto para amantes de la música, como para quien busca iniciarse. Les dejo el link para que le echen un ojo.


Hoy, decido robarle la idea, como dicen los artistas importantes, hacerle un homenaje, y hacer lo propio con las pelis que más he visto en mi vida. No pasaré semanas reseñando varias pelis que son viejas, sino en dos partes les platico mi lista.

Hay muchas razones para ver una película varias veces, porque me gusta mucho, porque es diferente cada vez que se ve, porque la realización técnica requiere varios análisis, porque no la entendí la primera vez que la vi, o simplemente para compartir algo que uno considera indispensable con alguien más.

Siguiendo el ejemplo de Manlio, pongo algunas reglas:

·      No más de una película por director
·      Películas que he visto voluntariamente varias veces, es decir, no las que accidentalmente veo en al tele porque me la encuentro.
·      La lista inicia a partir de que decidí conscientemente ver una película una y otra vez. Mis obsesiones infantiles, no las recuerdo bien, ni les doy tanta importancia.
·      Las presento en orden autobiográfico, es decir conforme las fui descubriendo y me fui obsesionando con ellas.

1.     Star Wars de George Lucas

Esta es un cliché, creo que toda persona que sea por lo menos 7 años mayor que yo o 3 años menor, puede decir que vio Star Wars cientos de veces. Acepto que fui y, bajo algunas circunstancias, sigo siendo víctima de la imaginación de Lucas. Desde mi pre adolescencia vi aquella copia en BetaMax que estaba doblada por españoles, cientos de veces, y después en inglés en casi todas su reediciones. Después de las últimas 3 entregas, me siento mucho menos orgulloso, pero negar que vi el episodio 4 montones de veces es como negar que escuché Sweet Child O’ Mine durante toda mi adolescencia temprana.

2.     Back to the Future de Robert Zemeckis

La historia de Marty McFly me sigue encantando, desde la primera vez que la vi y hasta hoy me sigue pareciendo la mejor peli ochentena que se ha hecho, pero también la mejor de Zemeckis, antes de que se pusiera serio con Forrest Gump o que decidiera proyectar su fantasía haciendo a Tom Hanks el único adulto animado sobre la faz de la tierra.

3.     Nightmare on Elm Street 3: Dream Warriors de Chuck Russell

Soy fan de todas las películas donde salga Freddy Krueger, me parece el personaje de terror más divertido y peor maquillado en la historia del cine. Pero la tercera entrega de la serie es la más violenta, gráfica y loca de todas, después de una segunda parte floja y sin chiste, esta secuela le devuelve vida a la serie e inicia el pretexto para todas las que siguieron.

4.     Hot Shots! de Jim Abrahams

Como buen adolescente, fui víctima de las comedias tontas de Hollywood y, entre las miles que hay, ésta siempre me pareció la más simpática, aún cuando simplemente es una versión más de The Naked Gun, la referencia a Top Gun es simplemente increíble y hoy en día no paro de reír cuando pienso que Charlie Sheen tiene los ojos de su padre en un pequeño estuche.

5.     Terminator 2 de James Cameron

Esta cinta la vi un jueves de pre estreno en los cines Dorado 70 a las 12 del día, estando suspendido de la escuela por componerle una canción insultante a un compañero. La segunda parte del robot de Schwarzenegger, es el sueño de casi cualquier adolescente noventero,  balazos, efectos especiales, canciones de Guns’n Roses, Edward Furlong cuando era cool y Linda Hamilton, como la madre que podría matara a golpes a todas las otras madres del mundo.

6.     Halloween de John Carpinter

La cinta de terror que cambió todo el juego, desde el maravilloso plano secuencia inicial, hasta la iluminación lúgubre que revelaba la máscara de Michael Myers acercándose en al oscuridad. Es probablemente la madre de todas las películas de terror ochentenas y noventeras. La nueva versión de Rob Zombie no es igual, pero podría aparecer en esta lista si la vuelvo a hacer en unos años.

7.     Goodfellas de Martin Scorsese

Ya escribí en mi blog anterior lo que esta peli significó en mi vida, a la fecha es una de esas pelis que pongo inmediatamente cuando alguien me dice que no la ha visto.

8.     The Godfather de Franis Ford Coppola

Cuando mi papá descubrió lo mucho que me gustaba el cine, empezó a hacerme recomendaciones, cosas que a él le parecían brillantes, o que le habían gustado mucho, ésta era una de las primeras en la lista. Es Hollywood en su mejor expresión, un gran ejemplo de lo que se puede hacer con dinero, y montones de estrellas.

9.     The Exorcist de William Friedkin

Esta peli podría ir más arriba en la lista, porque la descubrí de niño, era de esas cosas que hacíamos en familia un fin de semana, ver El Exorcista. Pero fue tiempo después que empecé a valorar la peli por su riqueza cinematográfica y la maravillosa historia de un sacerdote que pierde la fe y la encuentra al final.

10. Pulp Fiction de Quentin Tarantino

Cuando uno da el brinco entre ir al cine a pasar el tiempo e ir al cine buscando algún tipo de satisfacción más interesante, la cinta de Tarantino es  el ejercicio perfecto entre algo entretenido, original y bien hecho que puede interesarlo a uno en el cine. La cinta ha perdido puntos con el tiempo, para nuevas generaciones, porque se ha imitado tantas veces que será difícil valorar lo que la hizo tan buena en un principio.

11. Principio y Fin de Arturo Ripstein

A principios de los 90, el cine mexicano era escaso y malo, descubrir las pelis que valían la pena era un esfuerzo inmenso. Ripstein es un director muy talentoso con una obra muy irregular, siempre interesante a nivel técnico, pero muy disparejo en guiones e historias. Principio y Fin es un drama épico de tres horas de duración, que construye una historia con el principal motivo de lograr uno de los planos secuencia más imponentes en la historia del cine al final.

12.  A Clockwork Orange de Stanley Kubrick

Casi cualquier peli de Kubrick podría estar en esta lista, creo que ningún otro director me obsesionado tanto con su obra en general. Clockwork Orange fue mi peli favorita durante muchos años, para mí simboliza todo lo que es increíble en el cine, una gran historia, con visuales espectaculares, un estilo bastante único y esa sensación de realidad alterna que nos deja la sensación de estar soñando.

13. Another Woman de Woody Allen

Como a mucha gente, me llevó un largo rato empezar a disfrutar el cine de Allen, pero una vez que se le encuentra el modo, se vuelve uno de los directores más sencillos de ver una y otra vez. Sus pelis no duran mucho, son divertidas, interesantes y nunca se sienten pesadas. Another Woman es simplemente la que más me conmueve de todas, la que al final me deja pensando que maravilloso y aterrador sería poder escuchar mis pensamientos en voz de alguien más a través de un agujero de ventilación.

14.  Trainspotting de Danny Boyle

Desde que vi el póster por primera vez, donde se leía la leyenda “La Naranja mecánica de los 90” tuve adicción a la peli. En muchos sentidos fue la cinta que me dio el empujón final para irme a estudiar cine, la adrenalina que me provocaba ver la mezcla de imágenes, música y el monólogo inicial, es una de las cosas que más extraño de ser adolescente.

15. The Sweet Hereafter de Atom Egoyan

Esta es de esas cintas que te deja en una especie de transe después de verla, tiene la combinación precisa, de tristeza, enfermedad psicológica y realidad dura para dejarte invadido de una fuerte sensación emocional, que requiere de un largo rato de reflexión para poder deshacerte de ella. Y después descubres que la experiencia fue tan fuerte, que vale la pena vivirla otra vez.

16. El día de la Bestia de Alex de la Iglesia

El título la peli y el apellido del director, deberían ser motivos suficientes para presentarse en el cine. Esta comedia de terror, incluye violencia gráfica, ritos satánicos, vistas impresionantes de Madrid, el personaje más increíble que ha interpretado Santiago Segura y uno de las mejores frases para terminar una película.


17. The Pillow Book de Peter Greenaway

Peter Greenaway lleva décadas experimentando con las artes visuales, una de sus principales preocupaciones en la vida es que el cine, como medio visual de expresión, ha sido limitado a una extensión de la literatura. Ver The Pillow Book una vez es un desperdicio de tiempo, la cantidad de información visual y juego de formatos es tan grande, que no se alcanza a apreciar todo lo que logró perfectamente y falló terriblemente el director.

18. City of Lost Children de Jean Pierre Jeunet y Marc Caro

El cine de Jeunet se ha convertido en una serie de trucos visuales que se repiten una y otra vez desde Amelie, pero cuando trabajaba con Caro, hicieron dos cintas originales y espectaculares. A mí, me encanta la idea de que no soñar nos obliga a envejecer más rápido.

19. Faraway, So Close de Win Wenders

La peli la vi cuando iba en al prepa, pero fue hasta unos años después que empecé a entender la belleza que compone la idea de Wenders. Esta secuela es más accesible que la peli original y tiene mas cameos divertidos, es justo donde se debería haber quedado al historia antes de que Hollywood decidiera destrozarla con Nicolas Cage y Meg Ryan.

20. Underground de Emir Kusturica

La ganadora del festival de Cannes en 1995, se convirtió en una pequeña obsesión personal que derivó en 5 visitas al cine en menos de un mes para ver la peli una y otra vez. En su momento era una de las cosas más originales y poéticas que había visto en mi vida, la forma de resumir y simbolizar la historia de un país caótico a través de unos personajes que viven en un sótano creyendo que los nazis ganaron la segunda guerra mundial es una de las experiencias más intensas que he tenido en un cine.

Fin de esta primera parte, le platico más la semana que entra, cuando empecé a descubrir clásicos y cine de culto.





jueves, 23 de febrero de 2012

De premios y cosas peores


En noviembre de 1990 yo tenía 12 años, estaba en la recta final de primero de secundaria y empezando un camino difícil a través de la adolescencia que empezó  a transformarme en un muchacho muy enojado. La música se convirtió en mi salida obvia y descubrí el metal, la el punk y toda la música enojada a la que tenía acceso. Para desgracia auditiva de mis padres, pronto me topé con los muchachos metaleros de mi escuela y empezó el intercambio de cassettes de Pantera, Slayer, Carcass, Napalm Death, entre otros. Mis padres, rápidamente se comenzaron a preocupar, no tanto por el castigo que involucraba tener que escuchar algo de este escándalo sino por un montón de actitudes que acompañaron mi descubrimiento musical. Como era su costumbre no optaron por la censura sino por darme la oportunidad de encontrar más válvulas de escape a mi actitud adolescente, así, empezaron las clases de guitarra que nunca pegaron, el acercamiento a la lectura, que se tardaría unos años en pegar y la muestra internacional de cine, la cual se quedó conmigo por muchos años. En Aquila edición, hubo dos cintas que recuerdo específicamente y que influyeron desde ese instante en mi vocación. Goodfellas de Martin Scorsese y Wild at Heart de David Lynch. El estilo de ambas cintas es muy diferente y el contenido también, pero en aquella época me llamó la atención principalmente la violencia, era gráfica, fuerte y producía en mi una catarsis muy parecida a la que generaba escuchar música pesada.

En febrero del siguiente año, llegaron las nominaciones al los premios Oscar, entre la lista de aspirantes al premio no figuraba Wild at Heart, pero si estaba Goodfellas, la cual contaba con 6 candidaturas a ganar la estatuilla. Era la primera vez que le ponía atención a los premios de cine, mis esperanzas de que ganara una película que me había generado una sensación tan fuerte, me causó una emoción bastante grande. Después de la ceremonia, nos enteramos que el premio a la mejor película del año era para Dances With Wolves y su realizador Kevin Costner, era el ganador de la estatuilla a mejor director. Ante se molestarme y sentirme decepcionado, decidí ir a ver la peli ganadora, 3 horas después había pasado de la aburrición al enojo colérico ¿cómo era posible que eso le ganara a Goodfellas en cualquier categoría?

Conforme fui creciendo y aprendiendo más de cine, mi desilusión de los Oscares se fue haciendo más y más grande, no sólo por las cintas premiadas, sino al enterarme que Stanley Kubrick, Alfred Hitchcock, Orson Welles nunca ganaron un premio a mejor director, que el mismo Scorsese había perdido en ocasiones anteriores con películas aún más impresionantes. Y luego vinieron los premios a Schindler’s List, Forrest Gump, Titanic,  Crash, entre otras historias fáciles, políticamente correctas y socialmente relevantes. Es justo decir que a finales de los 90, no le concedía ningún crédito a los premios de la academia.

Con los años, dejé de mi ser apasionado y entendí como funcionan los premios, dejé de darles tanta importancia y más bien comencé a intentar hacer predicciones basado en lo que le gusta premiar a la academia. Aprovechando que este domingo se entregan los premios, quiero hacer un ejercicio básico, ahí les van mis predicciones, seguidos de quien en realidad debería ganar entre los nominados y alguno de los olvidados e ignorados. Dejo fuera las categorías de cortometraje por que no he visto uno solo de los nominados.

Documental:

GANADORA: Paradise Lost 3: Purgatory. La tercera entrega del juicio a dos adolescentes acusados de asesinar a 3 niños por medio de ritos satánicos. Esla tercera entrega y ha hecho su lucha con las otras dos partes para ser notado por la academia

LA QUE DEBERÍA GANAR: Pina. El documental de Wenders filmado en 3D sobre una bailarina, parece ser la mejor obra del realizador alemana en años.

LA IGNORADA: Death Row. El último documental de Herzog, trata un tema que a los gringos les incomoda mucho, la pena de muerte, nada de extrañarse, a este realizador Alemán, generalmente lo ignoran aunque sea un director brillante.

Mezcla de sonido:

GANADORA: The Girl With the Dragon Tatoo. Definitivamente el mejor de los nominados, el trabo es impecable, fino y con la ayuda de Trent Reznor, muy original.

LA QUE DEBERÍA GANAR: The Girl With the Dragon Tatoo. Aquí no discuto.

LA IGNORADA: Drive de Nicolas Winding Refn. En general la gran olvidad de este año, para saber más de la peli, visiten la entrada de este blog del 2 de noviembre de 2011.

Edición de sonido:

GANADORA: Hugo. A falta de otros premios que no le darán a la cinta, recibirá este como premio de consolación. Más info de esta peli en la entrada de este blog del 9 de diciembre de 2011.

LA QUE DEBERÍA GANAR: Drive. Aquí si alcanzó nominación, la única de esta pequeña joya.

LA IGNORADA: Take Shelter. La cinta de Jeff Nichols, viaja en el sonido, más allá de lo inquietante de la historia y sus actuaciones, el sonido que apoya esta cinta, debería ser digno de reconocimiento. Más info de esta peli en mi blog del 10 de noviembre de 2011.

Efectos visuales:

GANADORA: Hugo, Otro premio de consolación a la cinta de Scorsese.

LA QUE DEBERÍA GANAR: Rise of the Planet of the Apes. Al parecer la la tecnología desarrollada para capturar los movimientos de mimoso reales y así generar la animación, es un avance original, que debería ser reconocido.

LA IGNORADA: No hay. Es difícil que algo de efectos especiales no sea notado por la academia.

Canción:

GANADORA: The Muppets. Son dos en esta categoría, y esta la cantan las marionetas de Jim Henson. Difícil de competir contra ellos.

LA QUE DEBERÍA GANAR: The Muppets. Aquí no discuto.

LA IGNORADA: The Girl With the Dragon Tatoo. Yo sé que Inmigrant Song es un cover, pero debería de poder ganar el Oscar.

Música:

GANADORA: The Artist.  Basicamente todo el sonido de esta peli, e smúsica, es un score, lindo y llena casi toda la película.

LA QUE DEBERÍA GANAR: Tinker, Tailor, Soldier, Spy. Alberto Iglesias, nos regala algo completamente diferente a lo que ha hecho con Almodóvar, lleno de suspenso y tensión.

LA IGNORADA: Drive. Cliff Martinez compuso un soundtrack electrónico que construye un ambiente que va de lo dulce y romántico a lo tenso y violento. Pero a la academia no le gusta la música electrónica.

Maquillaje

GANADORA: The Iron Lady. Aunque probablemnte sea un volado con Albert Nobbs, el chiste es tomar una actriz conocida y que parezca otra cosa.

LA QUE DEBERÍA GANAR: The Iron Lady. Aquí no discuto.

LA IGNORADA: No hay. Es difícil que algo de maquillaje no sea notado por la academia.

Vestuario

GANADORA: The Artist.  Como la cinta más nominada, este es uno de los premios que ganará y la verdad parece que no hay nada que reprocharle.

LA QUE DEBERÍA GANAR: W.E. No he visto (y probablemente no veré) la cinta dirigida por Madonna, pero conociendo el trabajo de Arianne Phillips en The Crow y Hedwig and the Angry Inch seguro es lo mejor de este año.

LA IGNORADA: No hay. Es difícil que algo de vestuario no sea notado por la academia.

Dirección de arte
GANADORA: Hugo. Definitivamente más que premio de consolación, el diseño de la estación de trenes y estudio de Melliè, superan cualquier otro esfuerzo en este rubro.

LA QUE DEBERÍA GANAR: Hugo. Aquí no discuto

LA IGNORADA: No hay. Es difícil que algo de dirección de arte no sea notado por la academia.

Edición:

GANADORA: The Artist.  Generalmente este premio se cuadra con el de mejor película.

LA QUE DEBERÍA GANAR: The Girl With the Dragon Tatoo. Justo uno de los rubros más fuertes de la cinta es este, y a diferencia del resto de las nominadas, tiene una propuesta original sobre le montaje

LA IGNORADA: Drive. Una de las cosas que hace este cinta algo espectacular es justo el orden en que se decidió contarse, plano por plano, es el mejor montaje de este año.

Fotografía:

GANADORA: The Artist.  Es una categoría donde la mayor parte de los miembros de la academia no saben por quien votar y terminan haciéndolo por la opción más obvia, es decir, la que les pareció se veía más bonita.

LA QUE DEBERÍA GANAR: The Tree of Life. Lubezki debió haber ganado el Oscar cada una de las veces anteriores que ha estado nominado, y este año no es la excepción. El mejor trabajo de luz.

LA IGNORADA: Drive. Una vez más este cinta compone su cuadros y luz con una paleta de colores que nos transporta a una realidad sucia, pero la suciedad más romántica posible.

Película animada:

GANADORA: Rango.  Sin peli de Pixar nominada y la de Dreamworks tambaleándose en cartelera, parece no haber otra opción

LA QUE DEBERÍA GANAR: Chico & Rita. No he visto la peli, pero la técnica se ve impresionante, demasiado latina para poder ganar un Oscar.

LA IGNORADA: Tin Tin. Sin ser fan de la peli, parece un buen esfuerzo de animación 3D que debería haber sido por lo menos considerada.

Película extranjera:

GANADORA: A Separation. Año raro para premiar una cinta Iraní, pero parecer ser hora de un Oscar para medio oriente.

LA QUE DEBERÍA GANAR: A Separation. No discuto

LA IGNORADA: En un año, donde sacó peli nueva Almodóvar, Kaurismaki y Sukurov, suena que hay muchas olvidadas.

Guión Adaptado

GANADORA: The Descendants.  Más que premiar el guión, es darle un premio a una peli que en otro año podría haber ganado el Oscar a mejor peli.

LA QUE DEBERÍA GANAR: Tinker, Tailor, Soldier, Spy. Un gran remake, serio, sólido, elegante y dicreto.

LA IGNORADA: La Piel que habito. La cinta de Almodóvar es un guión disparejo, pero muy efectivo, habría que considerar la novela en a que está basada. Más info de esta peli en la entrada del 5 de diciembre.

Guión Original

GANADORA: Midnight In Paris. No sé bien cual es el patrón para que la academia decida cuando una peli de Woody Allen se merece un premio, pero casi siempre que lo nominan, lo premian.

LA QUE DEBERÍA GANAR: Midnight In Paris.. No discuto

LA IGNORADA: Demasiadas ignoradas, Drive, Martha Marcy May Marlene, Take Shelter, Melancholia,  las cuatro mejor que cualquiera de las nominadas.

Actriz de reparto

GANADORA: The Help.  Octavia Spencer nos regala una actuación sencilla, es una peli sobre racismo contada de forma linda y sencilla, justo lo que adora la academia

LA QUE DEBERÍA GANAR: The Help. Pero Jessica Chastain, quien es imposible que nos de 3 actuaciones tan buenas y tan diferentes (The Help, The Tree of Life, Take Shelter) y no gane un solo premio.

LA IGNORADA: The Tree of Life, Take Shelter. Insisto en Jessica Chastain.

Actor de reparto:

GANADORA: Begginners.  Actor viejo en papel secundario y a demás gay La peli está muy bien y Plummer  se lleva las palmas, pero no es su trabajo lo que cuenta para la academia, es el tema que interpreta.

LA QUE DEBERÍA GANAR: Moneyball. Jonah Hill no es un gran actor, es simplemente muy cagado, por lo tanto le daría un premio por no hacerme reír una sola vez.

LA IGNORADA: Martha Marcy may Marlene. John Hawkes ya nos había regalado una actuación tétrica y oscura en Winter’s Bone, pero esta vez lo logra de forma sólida y con una fuerza que aún cuando no está en pantalla, su presencia fantasmal nos resigue toda la peli.

Actriz

GANADORA: The Help. Ver Actriz de reparto

LA QUE DEBERÍA GANAR: My Week With Marilyn. Michelle Williams ha resultado una sorpresa muy grande, después de Dawson’s Creek, parecía que iba a desaparecer, pero nos ha demostrado que sabe elegir sus papeles y los interpreta muy bien.

LA IGNORADA: Melancholia. Kristen Dunst habla poco en la nueva cinta de Lars Von Trier, pero su mirada y sus movimiento crean un personaje que pasa de insoportable a heroico con una sutileza simplemente hermosa. Más info de esta peli en la entrada de este blog del 5 de diciembre.

Actor

GANADORA: The Artist.  La actuación de Jean Dujardin es uan de las razones que la peli funciona, sus gestos y su carisma mantienen la historia funcionando.

LA QUE DEBERÍA GANAR: Tinker, Tailor, Soldier, Spy. Gary Oldman es uno de esos actores que deberían haber ganado un premio hace mucho tiempo, y en esta ocasión, se lleva de calle aun reparto de muchas estrellas.

LA IGNORADA: Drive. Lo más odiosos de Ryan Gosling es que a demás de guapo es buen actor, y que justo no cae nunca en la vanidad de su sonrisa para aguantar una actuación, y su conductor tímido, enamorado y violento es un personaje de verdad entrañable.

Director

GANADORA: Hugo.  Scorsese ganó un OSCAR hace poco, después de perder muchos que se merecía relamente. Al final ganó más por su trayectoria que por la pelñicula que dirigió, quizá esta sea una oportunidad  de premiarlo por algo mejor realizado.

LA QUE DEBERÍA GANAR: The Tree of Life. Terrence Mallick, no creó la película perfecta, pero su visión está impresa en cada fotograma de la cinta, y debería de recibir un premio por lograrlo de forma tan original

LA IGNORADA: Drive. Nicolas Winding Refn tomó un guión que parece no tener mucho chiste, bastante común y lo tasformó en una verdadera clase de dirección, imponiendo un estilo, un ritmo y una atmósfera casi perfecta a una historia de amor tan violenta.

Película

GANADORA: The Artist.  Es todo lo que Hollywood quisiera ser, es una peli bien hecha, muy bien lograda, emotiva y sobre cine, justo el tipo de historias que la academia le encanta premiar.

LA QUE DEBERÍA GANAR: The Tree of Life. De las nominadas, la cinta de Mallick es la más original, emotiva y probablemente también la más extendida y llena de momentos innecesarios, pero creo que justo la visión y originalidad es lo que deberíamos estar reconociendo en una academia.

LA IGNORADA: Drive. No puedo decir mucho más, es la peli más ignorada de todo el año, es la mejor película del 2011.


Al que llegó hasta acá, lo invito a que me corrija donde me he equivocado y les regalaré una par de pelis si le atinan a más Oscares que yo.